El comienzo de mis silencios

Author: Michelle / Etiquetas:

Esto es para la gente. Esto es por la gente. Dicen que los ojos son la puerta del alma; la ventana para mirar el corazón. Me atreví a mirar; quise entrar a lo más profundo del ser humano. Fue como caer a un abismo de profunda necesidad. Sentí dolor, sentí tristeza, sentí nada. Me costó entender, entonces decidí no querer entender, y simplemente observar; acá es donde empiezo mi aventura. Observando. Las palabras que llenaran este espacio serán las consecuencias de haberme tomado el tiempo para contemplar la complejidad de mi especie.


Me pregunto cuál es el fin de esto; ¿Qué meta tengo? La verdad es que hasta ahora la única respuesta que tengo es que será para comunicar mejor, para saber cómo hablar, y para saber cómo resolver los problemas. Si me familiarizo con el objeto, con los que tienen el problema, estoy segura de que podre descifrar el misterio del fracaso humano. Aunque estoy casi segura que se cual es el raíz del conflicto, creo que hay tanto que queda para desenredar.
Algo que es muy obvio, pero desde mi perspectiva muy interesante que cabe destacar es la inteligencia del hombre. Creo que algo que es tan propio de nosotros, y algo tan bueno, nos está jugando en contra. El ser humano siempre quiere superar a la inteligencia del que está a su lado, y hasta tratar de superar la suya propia. Siempre tiene la necesidad de ir un poco mas allá, y temo que algún día, quizás pronto, el hombre, por fin, se encontrara con sus límites, sin entender su mortalidad, quererse superar y finalmente llegar a la auto-destrucción. Me fascina pensar y ver la necesidad de control que los humanos queremos, pero la falta de ello que realmente tenemos. Pensar que Dios puede (y ya lo ha hecho) destruir todo con el parpadear de sus ojos es fascinante y a la vez miedoso saber. Cuando veo la destrucción y caos que “madre naturaleza” provoca, se me pone la piel de gallina. Realmente caigo a la realidad otra vez que yo puedo ir toda la vida pretendiendo que tengo control, aunque sea sobre algo chiquito e insignificante, como una mascota o un auto, pero en realidad, si el “Jefe” quiere, puede sacudir mi mundo en segundos. Increíble ¿no?


Todo esto me llevo a pensar otra cosa. Mientras miro a mis compañeros de la vida acá en planeta tierra pasar, creo, supongo, que todo ser humano debe haber pensado sobre esto de no tener control y demás en algún momento de su vida, y estoy convencida que estos pensamientos dieron lugar al miedo de la soledad en nosotros. Por donde miro, veo gente de a dos o más; si no está la persona con otra, esta con un animal o una mascota, y aun mas, si no está ni con otra persona, ni con una mascota, recurre a la tecnología para escuchar música, hablar por teléfono, estar en internet, etc.…


Tenemos miedo a nuestros propios pensamientos. Nuestra imaginación nos lleva a lugares donde no queremos estar, y hasta podemos empezar a razonar y pensar sobre verdades, lo cual nos lleva a tener que cambiar y/o justificar opiniones propias; un proceso que requiere admitir equivocaciones, y quizás hasta sentir humillado por haber hablado tanto, y por propias deducciones darse cuenta que estaba mal.


Hasta acá llegan mis pensamientos de hoy.