Salmo 151

Author: Michelle / Etiquetas:

Has visto lo más profundo de mi corazón y todavía me tomas en tus brazos y susurras en mi oído que me amas.
Has escuchado la melodía más desafinada que sale de mi boca, y todavía decís que es un dulce sonido para vos.
Todas las noches te muestro que soy la más débil, la más inmerecida, y aun así todas las mañanas me despiertas con un cantico nuevo de tu creación y me das otra oportunidad.
El viento fresco de la mañana que entra por esa ventana que solo vos pudiste abrir corre por mi piel recordándome de tu gracia. Me abrazas.
El sol que entra me recuerda que hay esperanza, esperanza eterna solo en tu Hijo.
¿Cómo no adorarte? ¿Cómo no apasionarme por vos? ¿Cómo no enamorarme por completa? Estas cosas son inevitables cuando tu amor me consume. Tu fragancia me es toxica. Mata todo, llena todo.
Fiel. Mi apoyo. Mi paz. Mi amado.
Mejor no hay. Mi primer amor. Amor eterno. Amor incondicional. Amor inexplicable. Incomprensible.
Esa armonía misteriosa se mueve con gracia, con elegancia, con fuerza, con autoridad, capturando mi alma y mi corazón por completo.
Soy inocente como un bebe recién nacido. En tus ojos, soy una niña vulnerable, pero también una mujer capaz de cambiar el mundo, con una condición. Dar todo. Quedarme con nada. Negarme por completo, aceptarte totalmente.
Si. Acepto.

0 comentarios: