“Ser o no ser”

Author: Michelle /


Hace poco, leía un artículo  sobre algunos puntos del ministerio juvenil y hablaba de algo que me dejo muy pensativa. Decía: "Hacer la obra de Dios no es tan importante como ser la persona de Dios." En otras palabras: "No permitás que hacer la obra de Dios te cueste dejar de ser una persona de Dios."
(Escrito por
Doug Fields)
Me empecé a hacer varias preguntas. ¿Soy una persona de Dios, o simplemente estoy haciendo ‘sus obras’? ¿Las obras no son consecuencias de ser una persona de Dios? Entonces, ¿Cómo puedo hacer obras de Dios sin ser una persona de Dios? Esta última pregunta me mato.
Si yo no estoy viviendo mi vida como una persona de Dios, no puedo hacer sus obras. Entonces, por consecuencia, lo que estoy haciendo no es obra de Dios, sino, obra humana. De repente me encontré parada en el mismísimo lugar que tanto criticaba a otras personas. Siempre me han cansado las figuras eclesiásticas muy conocidas, esas personas que están en todos lados, y pareciera que si les sacas a la iglesia, no tienen vida. Siempre me parecían tan religiosos, tan superficiales. Siempre fue algo que quería evitar, a todo costo. Lo que menos quería ser era una persona religiosa, metida en mil actividades, sin noción de la vida real que nos rodea. Darme cuenta que estaba cayendo en lo mismo, me dejo sin palabras. Muy rápidamente tuve que ir a pedir perdón a Dios por criticar tanto y no hacer nada. Es tan fácil ser analítico, ser crítico, y olvidarse de las acciones. Y a la vez, es tan fácil ser ‘pura acción’ y nunca vivir en plenitud ni profundidad las experiencias. Tendemos a los extremos, y la verdad es que la única manera de tener equilibrio es en Dios.
Las palabras de Pablo a las personas de Filipos expresan de manera clara lo que es “ser”: “Así que, mis queridos hermanos, como han obedecido siempre —no sólo en mi presencia sino mucho más ahora en mi ausencia— lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.
Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano. Y aunque mi vida fuera derramada sobre el sacrificio y servicio que proceden de su fe, me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría. Así también ustedes, alégrense y compartan su alegría conmigo. (Filipenses 2:12-18)
Estas palabras me dejan tan tranquila al saber que si nosotros ‘somos’, Dios hace. No tenemos que esforzar nada. El hace la obra. Nosotros simplemente tenemos que dejarle a Él el pizarrón limpio. Si vivimos nuestra vida para El, siendo una persona de Dios, las obras son consecuentes. La Biblia dice que se nota quien sigue a Dios por sus frutos, pero la clave es seguirlo. Los ‘frutos’ son consecuencias de vivir una vida intachable y puro. Si mantenemos la palabra de vida en alto, brillaremos como estrellas en el firmamento. Si vivimos con temor y temblor (respeto) Dios es quien produce esas ganas de hacer las cosas bien y hacer su voluntad.
Preocuparse por la actividad, por hacer las cosas bien, antes de ser una persona íntegra, solo va a terminar siendo un vacío muy grande. No se puede dar lo que uno no tiene. Cuando empezamos a entender que las obras son consecuencias de una vida que vive para el Señor, empezamos a dejar que Él trabaje en nuestra vida y que sean sus obras y no las nuestras, y esas son las cosas que perduran en el tiempo y que pasan por la prueba de fuego. Muchos van a decir que hicieron mil cosas para Dios, pero cuando llega el día en que estamos frente a Él, solo las obras que fueron consecuencia de haber vivido una vida recta son las que permanecerán.
Hacer las cosas para quedar bien, o en nuestras fuerzas, es pura religión mi querido amigo. Y quiero decirte que esto puede parecer lindo, pero es un globo lleno de aire caliente. Decora, da color, parece lindo, pero carece de sustancia. Un pinchecito y revienta todo, y solo te quedan pedazos de plástico que no sirven para nada.

Ser o no ser. Ser y después hacer. Ser…




Questions//Preguntas

Author: Michelle /


What if I were to tell you that it’s time to start rethinking church structure as we know it today? What if I were to tell you that society needs a mobilized church? What if I were to tell you that it’s time for churches to start rethinking their temple-centered meetings? What if I were to say that it’s not all about the building; that we don’t need a stage with a sound booth and a pulpit or chairs lined up facing the front to look at the worship team? What if I were to tell you that actions speak louder than words, and lately the church has more words than actions? What would you say to this?


¿Qué pasa si te digo que es hora de empezar a re pensar la estructura eclesiástica que conocemos hoy en día? ¿Qué pasa si te digo que la sociedad necesita una iglesia movilizada? ¿Y si te digo que es hora de re pensar la estructura templo céntrico de las reuniones de las iglesias? ¿Qué me decís, si te digo que no se trata del edificio; que no necesitamos un escenario con una isla de sonido, que no necesitamos el púlpito o las sillas todas puestas hacia adelante para mirar al equipo de adoración? ¿Qué pasa si te digo que las acciones hablan más que palabras, y que últimamente la iglesia tiene más palabras que acciones? ¿Cómo me respondes todo esto? 

Somos el cuerpo...

Author: Michelle /


Siempre supe que en muchas ocasiones la Biblia dice que la iglesia de Cristo es Su cuerpo. La mayoría del tiempo, Pablo trae esta metáfora a nuestros corazones, hablando de la necesidad de la unión en la diversidad, llamándonos a trabajar como uno, aun si pensamos que “no necesitamos una oreja o un ojo”. (1 Corintios 12:12-26) Creo que estamos todos de acuerdo con que estas cosas son muy verdaderas y muy necesarias, y debemos recordarlas mientras caminamos como un cuerpo. Pero voy al punto. Esta mañana me levante pensando sobre como es ser un cuerpo, literalmente. Soy un cuerpo. Bueno, soy un alma con un cuerpo, pero me entendes. Empecé a mirarme las manos, toque mis orejas, pestañeé. Pensé, ‘che, esto es complejo’. Como una estudiante de Sociología, no soy de pensar sobre temas biológicos muy seguido, asique bancame en mis descubrimientos parecidos a los de un bebe. No soy fanática de las mañanas, y me encanta quedarme acostada en cama un rato. Empecé a pensar, que si nunca saliera de la cama, mi cuerpo moriría. Me volvería completamente inútil. Ahora, corregime si me equivoco, pero si un cuerpo vivo decide quedarse en cama permanentemente, comienza a perder masa muscular, perder la habilidad de moverse, perder fuerza. Se vuelve completamente inmóvil. Decidí que seria prudente salir de la cama! Después empecé a pensar sobre mis hermanos y hermanas en Cristo. Empecé a pensar en todos esos partes corporales. Y ahí realmente entendí lo que significa ser el cuerpo de Cristo. Y mas de lo que significa, lo que implica y las responsabilidades que conlleva. El cuerpo (biológico) tiene como intención estar en movimiento. Tiene que quemar energía. Consume, pero es diseñado para deshacerse de lo que consume. Lo mismo pasa en la dinámica de ‘iglesia’. Como el cuerpo de Cristo, tenemos el absoluto propósito de estar en constante movimiento. Consumimos la Palabra de Dios y crecemos juntos, pero si no ‘salimos de la cama’ todos los días para ‘quemar lo que consumimos’, el cuerpo de Cristo, ciertamente morirá.

En la década de los ’90 hubo un crecimiento grande y aparecieron muchas ‘mega-iglesias’ y revivamientos. El numero de Cristianos en el mundo creció muchísimo y las iglesias explotaban. Entrando a la próxima década, las iglesias estaban llenas, y fue hermoso ver tanta salvación. Los ministerios estaban llenísimos, y habían estudios bíblicos por todos lados; el crecimiento estaban en todas partes. Mirando a estos últimos 10 años, algo esta pasando. He visto como ha bajado el numero en las iglesias, y las personas han perdido su pasión. Las iglesias están mas concentrados en su edificio, y terminan en deuda. Están (estamos) mas preocupados por los ministerios y las capacitaciones, y nos estamos olvidando la enferma y necesitada realidad que nos rodea. ¿Qué paso? Siento que Dios ha estado hablando a muchos de sus hijos, y es tiempo que el cuerpo empieza a moverse. Consumimos, y ahora tenemos que gastar esa energía. Si dejamos que el cuerpo quede sentado, se vuelve inútil. Es hora de dar. Es hora de ir. Tenemos que mantenernos fieles a la vida de Cristo, y mirar muy profundamente en lo que El hizo. Como el vivió el ministerio. El no fue parte de un ministerio, El fue (y es) ministerio. Te animo a que no tengas miedo de cuestionar muchas cosas que nos parezcan naturales y cotidianos. Como individuos, por la sangre de Jesús, y atraves del Espíritu Santo, nuestro Padre esta constantemente renovando nuestro corazón y alma, y estamos bajo construcción casi permanentemente. Es tiempo de revolución en el cuerpo de Cristo. Es tiempo de revivamiento de la iglesia. Es tiempo que la iglesia este, otra vez, bajo construcción, y es tiempo que el cuerpo de Cristo empiece a correr hacia los que están muertos. NO DEJES QUE SE MUERA EL CUERPO DE CRISTO. 

We are the body...

Author: Michelle /

I’ve always known that the Bible calls the church of Christ His body on many accounts. Most of the time, Paul brings this metaphor to our hearts talking about the necessity of union in diversity, calling us to work as one, even if we think “we don’t need an ear or an eye”. (1 Corinthians 12:12-26) I think we can all agree that these things are very true and very necessary to remember as we walk as one body. But here’s the point. I woke up this morning thinking about being a body, literally. I am a body. Well, I’m a soul with a body, but you get my point. I started looking at my hands, I felt my ears, I blinked my eyes. I thought, ‘man, this is intricate.’ As a sociology major, I don’t ponder upon biological matters very often, so just humor me in my baby-like discoveries. I’m not a morning person, and I love lying in bed for a while. I started thinking, if I were to never get out of bed, my body would die. It would shrivel up and be completely useless. Now correct me if I’m wrong, but if a live body decides to never get out of bed, it starts losing muscle mass, losing motor skills, losing strength. It becomes absolutely immobilized. I decided I’d better get out of bed! Then I started thinking about my brothers and sisters in Christ. I started thinking about all of those body parts. And I really understood what it meant to be the body of Christ. And more of what it meant, what it implies and the responsibilities that come with it. The (biological) body is meant to be in movement. It’s meant to burn off energy. It consumes, but it is designed to ‘get rid of things’. The same thing happens in the dynamic of ‘church’. As the body of Christ, we are absolutely intended to be in constant movement. We consume the word of God and grow together, but if we don’t ‘get out of bed’ every single day and ‘burn off what we consume’, the body of Christ WILL DIE.


In the ‘90’s there was an uprising of mega churches and revivals. The number of Christians around the world grew enormously and churches were beginning to explode. Into the next decade, churches were full, and it was a great thing to see so much salvation. Ministries were booming, biblical studies everywhere; growth was everywhere. Looking back at these last 10 years, something is happening. I’ve seen churches go down in number and people losing passion. Churches are more concerned about the building, and start getting into debt. They (we) are more concerned about ministries and capacitation, and are forgetting the sick and needy reality around us. What happened? I feel that God has been speaking to many of His people and it is time to get the body moving. We consumed, now we need to burn off. If we let the body sit, it will become useless. It’s time to give. It’s time to go. We need to stay true to the life of Christ, and take a deep look into what He did. How he lived ministry. He wasn’t part of a ministry. He was (and is) ministry. I encourage you to not be afraid of questioning things that seem natural to us now. As individuals, because of the blood of Jesus, through the Holy Spirit, our Father is constantly renewing our heart and soul, and we are under construction constantly. It is time for a revolution in the body of Christ. It is time for a revival of the church. It is time for the church to go under construction again, and it is time for the body to start running to those who are dead. DO NOT LET THE BODY OF CHRIST DIE. 

Ephesians 1:18-23 
18 I pray also that the eyes of your heart may be enlightened in order that you may know the hope to which he has called you, 
the riches of his glorious inheritance in the saints, 19 and his incomparably great power for us who believe. That power is like the working of his mighty strength, 20 which he exerted in Christ when he raised him from the dead and seated him at his right hand in the heavenly realms, 21 far above all rule and authority, power and dominion, and every title that can be given, not only in the present age but also in the one to come. 22 And God placed all things under his feet and appointed him to be head over everything for the church, 23 which is his body, the fullness of him who fills everything in every way.

Me enamore

Author: Michelle /

Me enamore. Me enamore de esta ciudad, de sus luces, de sus calles. Tiene un encanto hermoso. Y de los desencantos, también me enamore. Esas calles con posos que te dan cosquillas en la panza cuando pasas por arriba muy rápido. Me enamore del viento, ese viento que me despeina completamente (y no me pienso peinar de vuelta, nunca mas.) Me enamore de los bichitos que cantan, de las estrellas, de los olores. Viste, esos olores que te descolocan totalmente del tiempo y espacio. Me enamore de los espacios públicos, las plazas y los parques, llenos de familias escapando del calor de sus casas. Me enamore de las senioras sentadas en la vereda, tomando mates. Que lindos espacios, donde nadie es duenio, donde todos son vecinos, todos son iguales. Que linda es la comunidad. Me enamore de las charlas, de las risas. Me enamore de esos asados improvisados. Me enamore de esas caminatas sin destino, y de los destinos sin descubrir. Me enamore del vino, pero mas enamorada estoy de las personas con quienes tomo ese juguito. Que hermoso regalo, los amigos, y esos mas o menos amigos, pero en fin personas preciosas. Me enamore de mis amigos, esos que se quedan, y algunos que se van. Me enamore de sus chistes, de sus risas, y de sus lagrimas, de sus debates, opiniones y argumentos. Me enamore de los maní que tenes que sacar la cascara. Que divertido! Me enamore de los arboles, que en el día nos dan sombra, y en la noche, dan un toque de misterio a estas calles tan conocidas. Me enamore de estas noches de verano, que te tranquilizan, te paralizan, te motivan. Me enamore de la montania. Que chiquitos que somos. Llegar a casa después de un dia largo y encontrar a mi perro que me roba una ojota, me enamora. Esta loco ese perro, pero como me encanta! Me enamore de la familia, de la casa, y de irme de casa también. Me enamore de las crisis, de las dudas, y de las respuestas. Me enamore de las soluciones. Me enamore de la esperanza. Me enamore de los colores, y de la lluvia y las nubes gris también. Lo cotidiano no tiene que ser cotidiano. Los detalles son importantes.

Redefinir.

Author: Michelle /


Hoy, me encuentro desvelada porque no entiendo una cosa. No entiendo porque se considera a Dios o (por falta una palabra más adecuada) la religión, como definiciones, conceptos, realidades, teorías, etc., antagónicas a la ciencia. Siempre que surge un debate en cuanto a temas relacionadas con la fe, su opositor suele ser “la ciencia”, y esto es algo que nunca voy a poder comprender. A mi entender, Dios es omnisciente. El sabe todo. El creó todo. ¿No es lógico entonces que todo el mundo funcional, material y natural (llámese ciencia) esté totalmente relacionado, proporcional, y hasta me arriesgo a decir, equivalente a Dios?

Hago un paréntesis para decir, que, ya de por sí, está mal decir: “la ciencia dice”, porque la ciencia no es ‘quien’ para decir algo. Es una institución, una entidad, un estudio, etc. Si afirmáramos que ‘los científicos dicen’, tal cosa, seria lingüísticamente y epistemológicamente mejor. Y si hablamos de científicos, hablamos de personas o un grupo de personas. Y si hablamos de personas o un grupo de personas, entonces estamos todos en un mismo nivel de ‘autoridad’ (por decirlo de alguna manera) para debatir de estos temas tan polémicos. Entonces, ¿por qué tendemos a idolatrar y hacer como supremas verdades a pensamientos de hombres iguales a nosotros? Creo que esto es otro tema para hablar, pero te lo dejo para que pienses. (Y vale hacer énfasis en que la mayoría de las cosas que se habla dentro de la ciencia, son teorías. También, pensalo.)

Hace muy poco tiempo, vi un documental que se llama “Probando la existencia de Dios”. Fue muy interesante, pero hay algo que me molesto durante todo el documental, y es justamente lo que se plantea al principio de este texto. Durante las dos horas que duraba el documental, siempre se hizo enfoque en el contraste (aunque plantea que quizás ya existe tanto contraste) entre Dios y ciencia. Al final, hasta hace el contraste entre “hecho” y “fe”. Eso me dejo muy intranquila, porque considero que no es una valida comparación. Primero, porque habría que discutir a que se considera ‘hecho’. (Creo que eso también es un tema casi interminable para charlar). Y segundo, ¿porque las cosas de fe no se considerarían como hechos?
En la Biblia dice que Dios es amor, Dios es bueno, Dios es justo, etc., y de esta manera también podemos afirmar que Dios es ciencia. Y es mas; la ciencia es simplemente el hombre haciendo una interpretación, o intento de comprensión de la obra de Dios en nuestro mundo tangible y material. Hay muchos ‘fenómenos’ que la ciencia no puede explicar, y que solo al admitir que existe un Ser Superior, cobran sentido. El universo y la vida en todo su sentido es demasiado complejo para ser una coincidencia. También afirmo que ser solamente un ente físico y material, para mí, tiene poco y casi nada de sentido. Si nuestra esencia, si quienes somos, si nuestra conciencia y nuestro corazón no continua después de que muere nuestro cuerpo físico, ¿cuál es el sentido de estar? Sinceramente, hay que tener más fe para no creer en Dios, que para creer en El.

Creo en la ciencia y creo en Dios. Creo en un Dios científico. 

Restantes de una hoja en blanco...

Author: Michelle /

Quizás escribo porque tengo algo para decir. Quizás sea porque justo se dio la coincidencia de haberse encontrado esta lapicera con esta hoja. Quizás sea porque, por un segundo, pensé que podría encontrarte entre tinta y palabras. Quizás reside tu corazón entre líneas de oraciones vacías.

Quizás...

¿Existen las coincidencias? ¿Existe un tiempo perfecto donde lo paralelo puede cruzarse sin chocar y provocar caos?

Quizás todo esto sea porque vi una hoja en blanco y no pude resistir llenar sus espacios. ¿Seré capaz de disfrutar tus silencios, o también tiene que haber una melodía que suene en esos espacios?

No lo puedo explicar. Se que mi mano se mueve al son de mis pensamientos. ¿Y mis pensamientos? ¿Serán por la falta de tu aroma o por tu perfume que todavía puedo oler?

No se si se encuentra certeza alguna entre la combinación de letras que he elegido. Ni se si los elegí, o si tenían que existir. ¿Tiene que haber certeza? ¿O se podrá disfrutar una incoherencia armónica que simplemente es?

Quizás escribo porque tengo algo para decir...